En estos días de echar de menos, pienso mucho en lo triste que es llegar a echar de más. En lo triste que es que te sobre todo lo que un día te hizo falta. Y es que en el fondo creo que las personas nos lo hacemos muy mal a la hora de terminar las cosas que ya se acabaron. Nos lo hacemos muy mal a la hora de hablar claro, de ser valientes y reconocer que ya no. Que contigo nada. Pero que fue un placer coincidir en esta vida.
Y mantenemos relaciones que en su momento fueron preciosas pero hoy ya no nos aportan nada. Y vamos agrisándonos, y resignándonos porque "esto le pasa a todo el mundo" y vamos autoconvenciéndonos de que "las cosas no pueden ser igual que al principio" aunque nos morimos de envidia cada vez que vemos a nuestra vecina adolescente del quinto comiéndose a besos a su novio. Y se nos pasa por la cabeza que oye, que igual a todo el mundo no le pasa... y que oye, las cosas no pueden ser igual que al principio pero pueden ser mejores.
Y nos venimos arriba y nos reconocemos que ya no, que no queda nada y nosotros nos lo merecemos todo. Que mañana sin falta hablamos y que la verdad nunca duele tanto como una mentira.
Pero nos falta valor y tiramos... Y un día nos damos cuenta que nos molesta hasta el ruido que hace al respirar. Y ese día ya es muy tarde. Echamos de más, todo lo que una vez echamos de menos
Y es una mierda que por cobardes terminemos cogiéndole manía a esa persona que quisimos tanto. Es una mierda que por cobardes termine cogiéndonos manía esa persona que nos quiso tanto. Es una mierda cuando las noches dejan de ser noches de boda y ninguna luna es luna de miel....
Yo aprendí que hay que aprender del otro, que las cosas no cambian, que somos nosotros los que cambiamos y que podemos no hacerlo si aprendemos a apreciar lo que realmente te es importante. Yo aprendí a quererme y aprendí a quererlo todo de quien me quisiera, a saborear sus defectos sabiendo que los míos son muchos.
ResponderEliminarAprendí que nada es para siempre, pero que las cosas duran el tiempo que tú quieras que lo hagan... Aprendí que no puede tenerse lo que nunca fue tuyo, y aprendí a esperar, y a luchar para que mis lunas sean siempre como yo quiera que sean. Alguien espera cruzarse en tu camino, en tus ojos y en tu sonrisa... Espera y verás.
...y añado... y lo bonito que es que aparezca cuando menos lo esperamos ;-)
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMmmm..... que alegría ver q finalmente has decidido plasmar lo mucho que tienes que decir en un blog!!!!
ResponderEliminarSiempre es bonito leer palabras con alma y más cuando las escribe es un alma pink! Enhorabuenaaaaaa!!!!
Y ya sabes.... los sueños comienzan al despertar!
:-) ¡¡gracias!! Me gusta eso de que los sueños comienzan al despertar ;-)
Eliminar