martes, 28 de junio de 2016

Fuck you

Cuando era más pequeña tenía una amiga que siempre tenía un motivo para estar de mal humor y tratar a los demás como trapos.  Cuando no le había salido un grano, lo había dejado con su novio, su abuela estaba enferma o había suspendido un examen.  Siempre había algo que justificaba su actitud, y cuando alguien se la reprochaba, creía que el socorrido “es que estoy pasando una pala etapa” y su estúpida carita de pena la exculpaban de todo.

Con los años, conocí a más gente así, y hoy que me la he vuelto a encontrar de casualidad por la calle, recordé que estoy hasta más arriba de los cojones de este tipo de gente.  Que estoy hasta los huevos de las malas rachas del prójimo, hasta el último pelo de la cabeza de los malos momentos de los histéricos de turno, hasta arriba de esa falta de contención de los egoístas bipolares que luego cuando tienen un buen día vienen a contarte su mierda de historias  como si ayer no te hubiesen pegado el bufido del siglo..


A ver, que putamalahostia tenemos todos, y lo fácil es sacarla a pasear a la mínima, pero seamos serios…  hay que saber con quien sí, con quien no, y dónde nunca.


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